Conozca a Juha Aramo: de los cazas a la dirección de operaciones de vuelo
La carrera aeronáutica de Juha Aramo abarca más de cuatro décadas y comenzó en 1980 en la Fuerza Aérea finlandesa, donde pilotó varios tipos de reactores. Su experiencia militar incluyó un curso de instructor de un año en 1985, tras el cual pasó 15 años formando pilotos en aeronaves que iban desde sencillos entrenadores de hélice hasta reactores militares avanzados y aviones de transporte. Una oportunidad única de asistir a un curso civil de control del tráfico aéreo lo llevó a impartir durante varios años formación inicial de ATC con simuladores.
En 1997, Juha pasó a la aviación civil y ocupó varios puestos de formación como instructor de habilitación de tipo (TRI) y examinador de habilitación de tipo (TRE). Una experiencia especialmente formativa fueron los ocho años impartiendo habilitaciones de tipo del A320, que le dieron una visión profunda del desarrollo de los pilotos comerciales.
Durante los últimos siete años, Juha ha sido Director de Operaciones de Vuelo en Volotea, una aerolínea joven y dinámica. Aunque pasa la mayor parte del tiempo en la oficina y no en la cabina, sigue considerándose ante todo un piloto de corazón.
Del papel a lo digital: una visión toma forma
Thomas recuerda haber conocido a Juha hace unos cuatro años, cuando Volotea estudiaba implantar la formación basada en evidencias (EBT). En aquel momento, Juha tenía una visión clara del futuro, pero el camino a seguir era difícil. La aerolínea se enfrentaba a graves problemas de documentación y necesitaba digitalizar sus sistemas como paso fundamental.
“Teníamos clara la meta, pero primero necesitábamos dominar lo básico: pasar del papel a lo digital”, explica Juha. “Ahora veo que podemos llegar mucho más lejos que a los simples archivos electrónicos. Las posibilidades son mucho mayores de lo que imaginábamos al principio.”
Esta constatación marcó un punto de inflexión: la transformación digital no consistía solo en sustituir el papel por PDF, sino en desbloquear capacidades totalmente nuevas para una formación adaptativa basada en datos.
Por qué CBTA importa a Volotea: eficiencia mediante la individualización
Volotea opera con bastantes menos recursos que las grandes aerolíneas de bandera, pero debe mantener los mismos estrictos estándares de seguridad. Esta realidad hace que la eficiencia de la formación no sea solo deseable, sino esencial.
“No tenemos los mismos recursos que las grandes aerolíneas de bandera, pero debemos garantizar el mismo nivel de seguridad”, subraya Juha. “Eso exige una forma más eficiente de alcanzar nuestros objetivos, y creo que CBTA es la solución.”
Mediante una colaboración con Airbus, Volotea está implantando la formación basada en evidencias (EBT), pero las ambiciones de Juha van más allá. Imagina aplicar el enfoque CBTA a todas las operaciones de vuelo, incluidas la eficiencia de vuelo, la supervisión, los chequeos y la gestión de la seguridad.
🔍 ¿Sabe lo que significa CBTA?
La ventaja de la evaluación
Para Juha, el aspecto más convincente de CBTA es el componente de evaluación: comprender el perfil de competencias de cada piloto.
“Formación y evaluación basadas en competencias: la parte de evaluación es la que más me interesa”, señala. “Conocer a mis pilotos y entender en qué punto está cada uno en cada competencia es el aspecto más importante de CBTA.”
Esto es especialmente crítico dado el enfoque de contratación de Volotea, que incluye tanto cadetes como comandantes con experiencia. Con perfiles de competencias detallados, la aerolínea puede aplicar una formación individualizada y a medida, un método mucho más eficiente que los programas estandarizados.
“Contratamos a muchos cadetes y comandantes, y este enfoque es la única manera de prevenir realmente los incidentes y mantener la seguridad en un nivel superior”, explica Juha.
El reto de los datos: demasiada información, muy pocas manos
Cuando Thomas pregunta por qué cuesta tanto implantar una formación individualizada, Juha señala un reto fundamental: el volumen de datos.
“El problema principal es que tenemos muchísimos datos, pero no tenemos suficientes personas para gestionarlos”, afirma.
Sin automatización, la formación personalizada a escala sencillamente no es viable. Pero la automatización introduce otra consideración crítica: la confidencialidad.
“Esta información debe ser confidencial. No puede haber datos de todos los pilotos circulando por la oficina”, recalca Juha. “Los datos, la formación, las recomendaciones: todo tiene que ser seguro y cerrado. El instructor ni siquiera necesita saber por qué a un piloto concreto se le ha asignado una sesión determinada.”
Este requisito de privacidad desde el diseño añade complejidad a la solución tecnológica, pero es innegociable para mantener la confianza y el cumplimiento.
Superar la resistencia: la mentalidad del “si funciona, ¿para qué cambiar?”
Como muchas organizaciones que emprenden una transformación, Volotea se topa con resistencia al cambio. ¿La objeción más frecuente? “Si ahora funciona, ¿para qué cambiar?”
“El mayor problema, como siempre, es la resistencia al cambio”, reconoce Juha. “Esa postura no tiene en cuenta las necesidades futuras de la empresa.”
Thomas señala que este patrón aparece en muchas organizaciones. Iniciar cambios concretos antes de demostrar beneficios claros es difícil. Las partes interesadas necesitan ver pruebas de que no hay riesgo adicional y de que existe un plan claro de gestión del cambio.
A esa complejidad se suma, apunta Juha, que en las operaciones de vuelo intervienen numerosas partes, y lograr la alineación entre todas ellas es extremadamente difícil.
Una opinión impopular: no se puede hacer todo en casa
Al preguntarle por una opinión impopular en su campo, Juha no duda: “Soy bastante impopular con mi opinión de que no podemos hacerlo todo en casa, aunque contemos con profesionales sobresalientes en ciencia de datos.”
Esta perspectiva reconoce que, aunque la experiencia interna es valiosa, las soluciones y alianzas externas aportan a veces capacidades que serían ineficientes o imposibles de desarrollar internamente, sobre todo para una aerolínea de tamaño medio con recursos limitados.
Formación más allá de la seguridad: un enfoque integral
Thomas plantea una pregunta importante: ¿la formación es solo cuestión de seguridad?
“La seguridad es sin duda lo primero”, responde Juha, “pero bajo el paraguas de la seguridad también debemos mejorar nuestras operaciones en lo que respecta a la aeronave, pensando en los pasajeros y aumentando la eficiencia de vuelo.”
Esta visión integral reconoce que una formación excelente aporta múltiples beneficios: operaciones más seguras, mejores experiencias para los pasajeros, un uso más eficiente del combustible y un mejor rendimiento operativo, todo ello interconectado bajo el paraguas de la seguridad.
El mayor reto: cambiar mentalidades
Al preguntarle por su mayor reto actual, Juha señala un cambio cultural:
“El mayor reto es conseguir que todas las personas implicadas en las operaciones de vuelo comprendan la importancia de las competencias y de cómo evaluar a los pilotos, así como la relevancia de contar con información significativa para fines de formación y supervisión. Esto exige un gran cambio en cómo hacemos las cosas actualmente.”
No se trata solo de un cambio técnico o de procedimiento, sino de un giro fundamental en la manera en que la organización concibe el desarrollo de los pilotos, pasando de un enfoque estandarizado y guiado por el cumplimiento a otro centrado en las competencias e individualizado.
Mirando al futuro: la IA y el porvenir de la formación aeronáutica
Al pedirle que imagine la formación aeronáutica dentro de cinco años, Juha reconoce la dificultad de la pregunta y se muestra optimista ante el avance tecnológico.
“Es una pregunta difícil porque creo que el mundo cambiará drásticamente en cinco años. La formación aeronáutica debe seguir el ritmo de ese cambio y estar preparada para usar toda la tecnología que llega con los grandes modelos de lenguaje y la IA. Esto ahorrará una cantidad de tiempo considerable.”
Thomas establece un vínculo con el episodio anterior, con Yann Renier, y señala que la IA y la IA generativa podrían ser palancas potentes para generar programas de formación específicos e individualizados. Esto refuerza la opinión impopular de Yann: la formación no depende del número de horas en el simulador, sino de evaluar con exactitud la competencia y evitar juicios erróneos.
Toma de decisiones basada en valores: la pieza final
En la reflexión final del pódcast, Juha comparte lo que ha aprendido recientemente: “He aprendido la verdadera importancia de integrar los valores de la empresa en la formación. No basta con enseñar a pilotar la aeronave de forma segura y eficiente. También debemos apoyar a los pilotos para que tomen decisiones correctas cuando no hay respuestas ya hechas. Ese es el momento en que se necesitan los valores correctos para tomar las decisiones correctas.”
Esta idea revela la capa más profunda de la visión de Juha sobre la formación: la competencia técnica y el cumplimiento normativo son necesarios, pero no suficientes. Cuando los pilotos se enfrentan a situaciones ambiguas sin procedimientos claros, sus decisiones deben guiarse por los valores interiorizados de la empresa, una capacidad que la formación debe cultivar de forma deliberada.
Conclusión: eficiencia mediante la inteligencia
La misión de Juha Aramo de reinventar la formación de pilotos en Volotea supone mucho más que digitalización o cumplimiento normativo. Es una reconcepción integral de cómo una aerolínea de tamaño medio puede lograr una seguridad y un rendimiento operativo de primera categoría mediante el uso inteligente de los datos, la tecnología y el desarrollo individualizado.
El camino del papel a la precisión exige superar obstáculos considerables: gestionar enormes volúmenes de datos confidenciales, automatizar la evaluación y las recomendaciones de formación, alinear a partes interesadas diversas y cambiar de raíz cómo se piensa la competencia de los pilotos. Pero la visión de Juha es clara: aprovechando los principios de CBTA, las alianzas con líderes del sector como Airbus y las tecnologías emergentes de IA, Volotea puede ofrecer una formación más eficaz con menos recursos y, en última instancia, crear pilotos más seguros y capaces, preparados tanto para las operaciones rutinarias como para los desafíos ambiguos.
A medida que la aviación sigue evolucionando, el enfoque de Juha ofrece un modelo para que las aerolíneas más pequeñas compitan en seguridad y rendimiento siendo más inteligentes, y no solo más grandes.


